Los valores exigidos y sus índices
Las exigencias del DB-HR se expresan con índices normalizados que conviene saber leer. Para el ruido aéreo entre recintos, el índice es la diferencia de niveles estandarizada ponderada, conocida por su símbolo DnT,A y expresada en decibelios A: cuanto mayor, mejor aísla. La referencia central del documento, la que gobierna la vivienda colectiva, es la exigencia entre unidades de uso distintas: como valor general, la protección entre una vivienda y otra, o entre una vivienda y las zonas comunes o de actividad, debe alcanzar al menos 50 decibelios A en el índice citado, con niveles reforzados frente a recintos de instalaciones y de actividad.
Para el ruido de impactos, el índice cambia de lógica: se mide el nivel de ruido que llega al recinto protegido, el nivel de presión de ruido de impactos estandarizado, símbolo L'nT,w, y cuanto menor, mejor. La referencia general del documento sitúa el máximo admisible en 65 decibelios en los recintos protegidos frente a recintos colindantes de otras unidades o zonas.
Frente al ruido exterior, la exigencia de la fachada depende del índice de ruido día del emplazamiento, el mapa acústico de la zona, con valores de aislamiento crecientes en los entornos más ruidosos; y el documento completa el cuadro con las limitaciones de ruido y vibraciones de las instalaciones y del tiempo de reverberación en recintos tasados. El dato se obtiene del mapa acústico municipal antes de elegir la fachada.
El enemigo invisible: las transmisiones por flancos
La física que explica los fracasos acústicos cabe en una idea: el sonido no atraviesa la partición, rodea el edificio. Entre dos viviendas contiguas, la energía viaja por el elemento separador y también por todos los elementos que lo flanquean, forjados, fachada, tabiques adosados, y por los caminos parásitos, rozas, cajas, conductos. Por eso el índice exigido se mide entre recintos y no sobre el elemento: la prestación es del sistema completo con sus uniones.
Esta física tiene dos consecuencias de proyecto. La primera es que las soluciones se conciben como conjuntos, elemento separador más condiciones de sus flancos, y así las cataloga la opción simplificada del documento. La segunda es que la desolidarización, interrumpir los puentes rígidos por los que la vibración viaja, es tan importante como la masa, y sus materializaciones humildes, las bandas elásticas perimetrales, son partidas críticas y no accesorios.
El repertorio de soluciones y sus costes
Ruido aéreo entre unidades. Dos familias dominan la separación entre viviendas. Las soluciones de fábrica con trasdosado, hoja pesada que aporta masa más trasdosados autoportantes con lana mineral que aportan el resorte, y las soluciones de entramado de doble estructura, dos hojas de placa de yeso laminado independientes con absorbente en la cámara. Ambas alcanzan las exigencias con holgura cuando se ejecutan completas; la elección entre ellas es un arbitraje de espesor, peso, plazo y oficio más que de prestación. En coste, el diferencial acústico se concentra en los trasdosados, las bandas y el absorbente, con la doble estructura ligera como referencia de mejor relación prestación espesor.
Ruido de impactos. El suelo flotante es la solución canónica: una capa elástica, la lámina anti impacto, bajo el mortero de la solera, desolidarizada del forjado y de los paramentos perimetrales. Su coste por metro cuadrado es contenido y su eficacia depende por entero de la continuidad de la desolidarización: el rodapé rígido o el paso de instalaciones que puentea la lámina anula localmente la prestación.
Fachada. La prestación acústica de la fachada la deciden sus huecos: el vidrio, con las composiciones asimétricas y laminadas como mejora característica, la carpintería y su estanquidad, y las cápsulas de persiana, el punto débil clásico. El muro ciego rara vez es el problema; la especificación acústica de la carpintería, expresada con su índice propio, es la partida a vigilar en emplazamientos ruidosos.
Instalaciones. Bancadas y soportes elásticos, conexiones flexibles, silenciadores en conductos y la posición de los recintos de máquinas completan el repertorio, con la regla de proyecto ya enunciada en el artículo general: los recintos ruidosos se sitúan lejos de los protegidos desde el anteproyecto, porque el error de posición no se corrige con material.
| Frente | Solución tipo | Coste relativo | Punto crítico |
|---|---|---|---|
| Aéreo entre unidades | Fábrica con trasdosados o doble estructura | Moderado | Flancos y rozas |
| Impactos | Suelo flotante | Contenido | Continuidad de la desolidarización |
| Fachada | Vidrio y carpintería específicos | Diferencial por hueco | Persianas y estanquidad |
| Instalaciones | Elásticos y silenciadores | Bajo a moderado | Posición de los recintos |
Las dos vías de verificación
La opción simplificada aplica las soluciones tabuladas del documento: combinaciones de elementos y condiciones de flancos cuya adopción, completa, acredita el cumplimiento sin cálculo. Es la vía de la vivienda corriente, rápida y segura si se respeta entera. La opción general calcula el aislamiento previsto entre recintos a partir de los elementos y sus uniones, con la herramienta oficial del documento como instrumento de referencia; es la vía de los proyectos singulares y de las optimizaciones, y exige oficio acústico real.
En ambos casos, las fichas justificativas del documento recogen el resultado en la memoria, y el círculo se cierra donde debe: en la obra. El control de ejecución acústica, bandas colocadas, rozas selladas, láminas continuas, y la medición in situ al terminar, práctica creciente y exigida ya por algunas administraciones y promotores, son la única garantía de que el índice del papel es el índice del edificio.
Lectura presupuestaria
Como orden de magnitud orientativo, las partidas específicamente acústicas se sitúan entre el 1 y el 3 por ciento del presupuesto de ejecución material en plurifamiliar corriente, el rango ya avanzado en el artículo general del DB-HR. La estructura del coste tiene una particularidad que el análisis de presupuestos debe respetar: el grueso son diferenciales y partidas humildes, bandas, láminas, absorbentes, sellados, precisamente las candidatas al recorte silencioso en obra. La regla del método del artículo sobre el coste de cumplimiento del CTE se aplica aquí con especial motivo: cada solución justificada en la memoria debe tener su partida medida, porque el ahorro de una banda elástica se paga en una reclamación de convivencia.
Errores frecuentes
El primero es compensar flancos con masa: engordar la partición mientras las rozas, las cajas empotradas espalda con espalda y los rodapiés rígidos puentean todo lo ganado. Las transmisiones indirectas se resuelven en el detalle y no con espesor.
El segundo es adoptar la solución tabulada por mitades, el elemento separador sin sus condiciones de flancos, perdiendo la cobertura de la opción simplificada. La opción simplificada solo cubre la solución completa que describe.
El tercero es especificar la carpintería de fachada sin índice acústico en emplazamientos ruidosos, fiando la prestación al azar del suministro. El índice se indica en la partida como cualquier otra prestación.
El cuarto es medir el capítulo por materiales y no por sistemas, con mediciones que olvidan bandas, sellados y remates, el coste real de la prestación. La partida describe el sistema completo, con sus accesorios.
El quinto es renunciar a la medición final en proyectos exigentes: es el único ensayo que responde a la pregunta que el usuario hará cada noche. El ensayo se programa antes de la recepción y no después.
Nota: los índices y valores citados son referencias generales de la versión consolidada del DB-HR vigente; los aplicables a cada proyecto son los de sus tablas según los recintos y el emplazamiento concretos.