Qué exige el DB-HR
Las exigencias se organizan en cuatro frentes. Aislamiento a ruido aéreo entre unidades de uso distintas, frente a recintos de instalaciones y de actividad, y frente al ruido exterior, con niveles que dependen del índice de ruido de la zona. Aislamiento a ruido de impactos, el de las pisadas y los arrastres, gobernado por los forjados y sus suelos flotantes. Limitación del ruido reverberante en determinados recintos, como aulas y comedores. Y limitación del ruido de las propias instalaciones del edificio.
Para verificar el cumplimiento, el documento ofrece dos vías. La opción simplificada aplica soluciones tabuladas que garantizan las prestaciones si se ejecutan conforme a sus condiciones. La opción general calcula el aislamiento previsto a partir de los elementos y sus uniones, normalmente con la herramienta oficial de cálculo del documento. La simplificada domina en residencial corriente; la general se impone en proyectos singulares o cuando se buscan optimizaciones.
De la exigencia a la solución constructiva
El cumplimiento acústico se juega en un repertorio de soluciones bien conocido: particiones separadoras de dos hojas o de fábrica con trasdosados, bandas elásticas perimetrales que desolidarizan los elementos, suelos flotantes sobre láminas anti impacto, techos suspendidos donde procede, y silenciadores y soportes elásticos en las instalaciones. El artículo dedicado a las soluciones de aislamiento acústico recorre este repertorio con sus rangos de prestación y de coste.
La particularidad del capítulo acústico es que la ejecución pesa tanto como el diseño. Una banda elástica interrumpida, un rodapié que puentea el suelo flotante o una roza que perfora la hoja de una partición degradan prestaciones que el proyecto calculaba correctamente. Por eso los proyectos exigentes incorporan control de ejecución específico y, cada vez más, mediciones acústicas in situ al terminar.
| Frente acústico | Qué se exige | Dónde se decide |
|---|---|---|
| Entre recintos | Aislamiento a ruido aéreo y de impactos entre viviendas y con zonas comunes | Elección de la partición y tratamiento de sus flancos |
| Frente al exterior | Aislamiento de fachada según el índice de ruido del emplazamiento | Carpintería y composición de fachada, con el mapa acústico municipal |
| Instalaciones | Límites de ruido y vibraciones de equipos y conducciones | Posición de los recintos técnicos, desde el anteproyecto |
| Reverberación | Tiempo de reverberación en los recintos que el documento tasa | Acabados y volumen de los espacios comunes |
Dónde impacta en el presupuesto
El coste normativo del DB-HR se concentra en particiones, forjados y revestimientos. Como orden de magnitud orientativo, las partidas específicamente acústicas, láminas, bandas, trasdosados y suelos flotantes, suelen situarse entre el 1 y el 3 % del presupuesto de ejecución material en residencial plurifamiliar. Es un bloque modesto en porcentaje y muy rentable en calidad percibida, lo que explica que buena parte de la promoción de gama media y alta proyecte por encima del mínimo normativo.
La lectura económica fina exige separar dos cosas: el coste de cumplir, que es el de las soluciones tabuladas corrientes, y el coste de reparar un incumplimiento, que multiplica el anterior porque obliga a intervenir sobre viviendas terminadas. Pocas partidas del presupuesto tienen una asimetría tan marcada entre hacerlo bien a la primera y corregirlo después.
Errores de aplicación que conviene evitar
El primero es confiar la prestación al material estrella y descuidar los flancos: el sonido rodea la partición por los elementos que la enmarcan, y la solución tabulada solo vale ejecutada completa. Los encuentros con forjado, fachada y tabiquería se detallan uno a uno.
El segundo es olvidar los recintos de instalaciones: ascensores, grupos de presión y salas de máquinas tienen exigencias propias que condicionan su posición en el edificio desde el anteproyecto. Su posición se decide en la planta, cuando aún es gratuita.
El tercero es ignorar el ruido exterior del emplazamiento: el nivel exigido a la fachada depende del ruido de la zona, y una carpintería elegida sin ese dato puede quedarse corta. El dato se obtiene del mapa de ruido municipal antes de elegir la carpintería.
El cuarto es medir el cumplimiento solo en proyecto: la distancia entre el papel y la obra terminada es, en acústica, la mayor de todo el CTE, y solo el control de ejecución la acorta. El control de ejecución se programa desde el principio de la obra.
Nota: los porcentajes y órdenes de magnitud son orientativos y varían según tipología, región y contexto de mercado. La referencia vigente es la versión consolidada del DB-HR publicada en el portal oficial del CTE.