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HE 0 y HE 1: limitación del consumo y de la demanda energética

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Qué vas a aprender

Qué limita exactamente cada una de las dos secciones centrales del DB-HE, qué indicadores utilizan y de qué dependen sus valores, cómo condiciona la envolvente el cumplimiento, cómo se verifica con las herramientas de cálculo y qué palancas de proyecto permiten cumplir al mejor coste.

Las secciones HE 0 y HE 1 forman el corazón del Documento Básico de Ahorro de Energía y el doble candado que describe el artículo general del DB-HE: la primera limita lo que el edificio consume, la segunda limita lo que el edificio necesita. Entender qué mide cada una, y por qué hacen falta las dos, es la base de cualquier conversación seria sobre eficiencia energética y sobre su coste en la edificación española.

HE 0: el techo de consumo

La sección HE 0 limita el consumo energético del edificio mediante dos indicadores calculados en condiciones normalizadas de uso: el consumo de energía primaria no renovable y el consumo de energía primaria total, ambos expresados en kilovatios hora por metro cuadrado y año. La distinción importa: el primero penaliza la energía de origen fósil y premia las renovables, el segundo impide que la abundancia renovable excuse un edificio derrochador.

Los valores límite dependen de la zona climática de invierno del emplazamiento y del uso, con tablas diferenciadas para el uso residencial privado y para el resto de usos, donde el límite se modula además con la carga interna del edificio. La zona climática se determina a partir de la provincia y la altitud según el anejo correspondiente del documento, y es la primera casilla que debe rellenarse en cualquier tanteo: el mismo edificio tiene límites sensiblemente distintos en Sevilla, en Burgos o en un municipio de montaña de la misma provincia.

HE 1: el control de la demanda

La sección HE 1 trabaja un escalón antes del consumo: limita la demanda, la energía que el edificio necesitaría para mantener sus condiciones de confort con independencia del rendimiento de sus instalaciones. Su filosofía se resume en una frase: primero fábrica, después máquina. De nada sirve una bomba de calor excelente sobre una envolvente mediocre.

El control se articula con varios indicadores complementarios. El coeficiente global de transmisión de calor de la envolvente, conocido por su símbolo K, limita las pérdidas por conducción del conjunto y depende de la compacidad del edificio. El parámetro de control solar limita las ganancias de julio a través de los huecos, protegiendo del sobrecalentamiento estival. La permeabilidad al aire de la envolvente acota las infiltraciones incontroladas, con exigencias sobre las carpinterías y, en determinados casos, sobre el conjunto del edificio. Y las transmitancias de cada elemento, muros, cubiertas, suelos, huecos, tienen además valores límite individuales que actúan como red de seguridad, impidiendo que un elemento muy malo se esconda tras una media aceptable.

Completan la sección las exigencias de limitación de condensaciones y el tratamiento de los puentes térmicos, los encuentros donde la envolvente pierde continuidad: frentes de forjado, pilares en fachada, contornos de hueco, cajas de persiana. En envolventes bien aisladas, los puentes térmicos concentran una parte desproporcionada de las pérdidas y son el origen típico de las patologías de condensación superficial, lo que explica la atención creciente que proyecto y verificación les dedican.

La verificación: HULC y las herramientas reconocidas

El cumplimiento de ambas secciones se verifica mediante cálculo con herramientas reconocidas, siendo HULC, la herramienta unificada, la referencia oficial. La verificación produce los indicadores del edificio, consumos, demanda, K, control solar, que se comparan con los límites de las tablas, y su resultado se incorpora a la memoria justificativa y alimenta después el certificado de eficiencia energética.

Para el flujo de trabajo del proyecto, la recomendación operativa es tratar la verificación como herramienta de diseño y no como trámite final: un modelo energético temprano, aunque sea simplificado, revela si el proyecto navega holgado o justo, y permite corregir con las palancas baratas. La verificación que llega con el proyecto cerrado solo puede corregir con las caras.

Las palancas de cumplimiento y su coste

La utilidad económica de entender HE 0 y HE 1 por separado está en el mapa de palancas, que conviene ordenar por coste creciente. Las palancas baratas se agotan en el anteproyecto y las caras quedan para el final.

Palanca Actúa sobre Coste típico
Compacidad y orientación Demanda Nulo en anteproyecto, imposible después
Tamaño y protección de huecos Demanda Bajo, decisión de diseño
Espesor de aislamiento Demanda Moderado y decreciente en eficacia marginal
Calidad de carpinterías y vidrios Demanda Alto por unidad de mejora
Tratamiento de puentes térmicos Demanda Moderado, alto retorno en patología evitada
Rendimiento de la generación Consumo Moderado a alto, con la aerotermia como estándar
Renovables in situ Consumo Variable, tratadas en HE 4 y HE 5

La secuencia óptima casi nunca es la que sigue el proyecto apresurado, que sobredimensiona aislamiento y carpintería para compensar una forma desfavorable. Con el modelo delante, la combinación de mínimo coste para el cumplimiento se encuentra iterando entre palancas, y las diferencias entre combinaciones equivalentes en cumplimiento pueden ser apreciables en el capítulo de envolvente, que como recuerda el artículo sobre el coste de cumplimiento del CTE es el mayor bloque normativo del presupuesto.

Conviene además proyectar con la vista en el escalón siguiente: la reforma del CTE en tramitación, con el edificio de cero emisiones como concepto de llegada, apunta a un endurecimiento adicional de estos límites, y los proyectos con horizonte largo harán bien en no cumplir al milímetro. La frontera actual de la exigencia, el edificio de consumo casi nulo, se desarrolla en su propio artículo.

Errores frecuentes

El primero es verificar tarde, el pecado capital de la sección, ya descrito. La verificación pertenece a la fase en que la forma aún puede cambiar.

El segundo es fijar la zona climática de oído: la altitud cambia la zona dentro de una misma provincia, y con ella todos los límites. La zona se comprueba con la altitud del emplazamiento y no con la provincia.

El tercero es optimizar transmitancias medias ignorando los límites individuales por elemento y los puentes térmicos, con verificaciones que fallan por la letra pequeña. Cada elemento se comprueba además contra su propio límite.

El cuarto es especificar carpinterías solo por transmitancia, olvidando el factor solar y la permeabilidad, que forman parte del mismo cumplimiento y del mismo precio. Los tres parámetros se indican juntos en la partida.

El quinto es divorciar la ventilación del cálculo energético: los caudales del DB-HS 3 son un sumando mayor de la demanda, y las decisiones sobre recuperación de calor pertenecen a ambos documentos a la vez. Ambos documentos se verifican sobre el mismo caudal.

Nota: los indicadores y la mecánica descritos corresponden a la versión del DB-HE aprobada por el Real Decreto 732/2019; los valores límite aplicables a cada proyecto son los de sus tablas según zona climática y uso, en la versión consolidada vigente del documento.

Preguntas frecuentes

HE 0 limita el consumo de energía primaria, total y no renovable. HE 1 limita la demanda a través del coeficiente global de la envolvente, el control solar y la permeabilidad al aire.

Por la provincia y la altitud del emplazamiento. La altitud cambia la zona dentro de una misma provincia, y con ella todos los límites aplicables.

No. Existen además límites individuales por elemento y el tratamiento de los puentes térmicos, y las verificaciones fallan habitualmente por esa letra pequeña.

La forma, la orientación y la compacidad, disponibles solo en el anteproyecto. Después quedan el aislamiento y la carpintería, que son las caras.

El CTE: documentos básicos, exigencias y coste de cumplimiento