La estructura completa
| Componente | Contenido | Sensibilidad |
|---|---|---|
| Materiales | Precio de suministro a pie de obra, con coeficiente de pérdidas por material (cortes, roturas, mermas) | Media: precios verificables en mercado |
| Mano de obra | Rendimiento (horas por unidad, por categoría de oficio) × coste horario de la categoría | Alta: el rendimiento es el componente decisivo |
| Maquinaria | Horas de equipo × coste horario (amortización o alquiler, consumos, operador si procede) | Media |
| Medios auxiliares | Porcentaje o precios auxiliares reutilizables (morteros, pastas, pequeño material) | Baja por unidad, relevante en masa |
| Costes indirectos | Porcentaje sobre costes directos que reparte los gastos de obra no imputables a partidas | Convención declarada del proyecto |
El total de la suma es el precio unitario en nivel PEM. Los gastos generales y el beneficio industrial no viven dentro del descompuesto: se aplican después sobre el conjunto, como se detalla en PEM y PEC.
Los dos componentes que deciden el precio
El rendimiento. Es el multiplicador de la mano de obra y el componente con más varianza real: el mismo tabique consume horas distintas en obra despejada o en rehabilitación ocupada, en serie larga o en recercados. Las bases de precios publican rendimientos medios en condiciones medias; adaptarlos a las condiciones reales del proyecto es el gesto profesional que separa un presupuesto calibrado de uno copiado. El detalle se desarrolla en rendimientos y precios auxiliares.
El coeficiente de pérdidas. Cada material lleva el suyo (los formatos grandes pierden más al corte, los materiales frágiles más en manipulación), y olvidarlo produce precios sistemáticamente cortos que la obra corrige por la vía dolorosa.
Los tres usos del descompuesto
Auditar. Ante un precio recibido, la descomposición permite localizar la divergencia: no "este precio es caro" sino "este rendimiento duplica el de la base" o "este material está valorado por encima de mercado". La conversación cambia de naturaleza.
Adaptar. El mismo descompuesto se recalibra para el proyecto: rendimientos según condiciones de ejecución, materiales según precios locales reales, indirectos según la obra concreta.
Construir. Para las unidades que no existen en ninguna base, la estructura da el método: componer materiales, estimar rendimiento por analogía con unidades conocidas, aplicar los mismos auxiliares e indirectos. Es también la regla de construcción de los precios contradictorios en obra.
Lo esencial
Un descompuesto es cinco componentes con jerarquía clara: el rendimiento decide, las pérdidas corrigen, materiales y maquinaria se verifican en mercado, auxiliares e indirectos se declaran como convención. Sus tres usos (auditar, adaptar, construir) hacen del formato la herramienta de trabajo diaria del economista y la regla de juego de los cambios en obra. La aplicación completa sobre un caso real está en el ejemplo paso a paso.
Nota: convenciones habituales en España en 2026; los porcentajes y coeficientes concretos son los que cada proyecto declara.