El rendimiento: el multiplicador decisivo
El rendimiento expresa las horas de cada categoría de oficio necesarias por unidad de obra. Su efecto es directo: en las partidas intensivas en mano de obra (tabiquería, revestimientos, instalaciones), variaciones del 20 % en el rendimiento mueven el precio más que cualquier negociación de materiales.
Los rendimientos publicados por las bases suponen condiciones medias: obra despejada, series normales, tajos accesibles. Las condiciones reales corrigen en ambos sentidos:
| Condición | Efecto típico sobre el rendimiento |
|---|---|
| Rehabilitación ocupada o tajos fragmentados | Penalización sensible: más horas por unidad |
| Alturas de trabajo, accesos difíciles | Penalización por medios y desplazamientos |
| Series largas y repetitivas | Mejora: la curva de aprendizaje reduce horas |
| Prefabricación e industrialización | Traslada horas de obra a taller: cambia la estructura, no solo el número |
El ajuste profesional no es un porcentaje uniforme sobre todo el presupuesto sino una corrección dirigida a las familias de partidas afectadas por cada condición. Y la mejor fuente de rendimientos sigue siendo el histórico propio: los partes de obras comparables valen más que cualquier tabla publicada.
Los precios auxiliares: las piezas reutilizables
El precio auxiliar es una composición intermedia (un mortero, una lechada, una pasta niveladora) que entra como componente en muchos descompuestos. Su función es de coherencia y mantenimiento: el mortero se define una vez, con sus materiales y su amasado, y todos los descompuestos que lo usan heredan cualquier actualización.
La disciplina asociada es simple: los auxiliares se actualizan en su definición única, nunca parche a parche en cada partida, y sus componentes (cemento, arena, agua, y la mano de obra de fabricación cuando procede) siguen las mismas reglas de adaptación que el resto del sistema. Un auxiliar parcheado en una partida y no en las demás produce precios incoherentes entre capítulos.
El coste horario: la otra mitad del producto
El rendimiento multiplica un coste horario por categoría (oficial de primera, de segunda, peón), y ese coste sale del convenio colectivo provincial aplicable más los costes empresariales asociados. Dos verificaciones evitan errores sistemáticos: coherencia del convenio con la provincia de la obra, y actualización del año en curso, porque los convenios se revisan y las bases pueden ir un ejercicio por detrás.
Lo esencial
El rendimiento decide el precio de las partidas intensivas en mano de obra y se ajusta por condiciones de ejecución, familia a familia, con el histórico propio como mejor fuente. Los auxiliares dan coherencia al sistema a condición de mantenerse en su definición única. Y el coste horario se ancla al convenio provincial vigente. Con esas tres piezas calibradas, el descompuesto deja de ser una plantilla y pasa a describir la obra real.
Nota: prácticas habituales en España en 2026; convenios y costes horarios varían por provincia y año.