El dispositivo: base común y cuadro comparativo
La condición previa es que todas las ofertas respondan al mismo estado de mediciones con los mismos criterios, idealmente intercambiado en formato estándar para montar el cuadro sin recapturas. El cuadro cruza partidas por filas y ofertantes por columnas, con el presupuesto de proyecto como columna de referencia, y agrega por capítulos para la primera lectura.
La homogeneización
Antes de leer precios se neutralizan las diferencias de perímetro:
| Diferencia | Tratamiento |
|---|---|
| Exclusiones declaradas | Valorarlas y reintegrarlas al total comparable, o exigir su inclusión antes de comparar |
| Variantes y alternativas | Separarlas de la oferta base; se comparan bases contra bases y variantes contra variantes |
| Calidades "o equivalente" | Verificar la equivalencia real; una alternativa inferior es una exclusión disfrazada |
| Partidas alzadas | Aislarlas del comparativo y verificar régimen y alcance idénticos en todas las ofertas |
| Condiciones (plazo, forma de pago, revisión) | Anotarlas como diferencias de valor aunque no entren en el cuadro aritmético |
La homogeneización es donde se gana o se pierde la comparación: dos ofertas separadas por un 6 % de total pueden invertir su orden una vez reintegradas las exclusiones. Comparar totales sin homogeneizar equivale a comparar presupuestos distintos.
La lectura de los precios anómalos
Con el cuadro homogéneo, la lectura busca las desviaciones significativas de cada ofertante contra la mediana de la consulta, en dos direcciones:
Precios anormalmente bajos. En las partidas donde el ofertante espera reducción de cantidades, o como estrategia de entrada que anticipa recuperación por contradictorios y reclamaciones. Se tratan pidiendo justificación descompuesta: el precio que no puede descomponerse honestamente se está subvencionando desde otro sitio.
Precios cargados. En las partidas que el ofertante espera ver crecer (las históricamente inciertas del tipo de obra: movimientos de tierras, ayudas, remates). Es la estrategia del desequilibrio: total competitivo hoy, sobrecoste mañana vía las cantidades que aumentarán. En contratos a precios unitarios, un desequilibrio marcado convierte la oferta más barata del cuadro en la más cara de la obra.
La detección es aritmética simple (desviaciones porcentuales contra la mediana, ponderadas por el peso de la partida); el juicio sobre cada anomalía es donde el conocimiento del tipo de obra aporta el valor. Una desviación aislada no prueba nada, y un patrón de desviaciones sí.
Lo esencial
La comparación seria encadena cuatro operaciones: base común de mediciones, cuadro partida a partida, homogeneización de perímetros y lectura de anomalías contra la mediana. El total, leído al final, ya no es una cifra sino una estructura entendida: se sabe qué compra, qué excluye y qué riesgos de deriva incorpora. Es la última verificación antes de que el presupuesto se convierta en contrato.
Nota: prácticas habituales en España en 2026; en obra pública, el tratamiento de las ofertas anormalmente bajas sigue la normativa de contratación aplicable.